Los elefantes no vuelan… Mi versión

Los elefantes no vuelan… Mi versión

He decidido, porque no, leer y analizar este libro como lo haría ante una marca. Todo escritor transmite un objetivo, una filosofía, un modelo estructurado a seguir tal como lo he aprendido en la universidad y en las 215 páginas escritas por David Montalvo. He de confesar que sí, unas lagrimas se me salieron al leer el primer capítulo, y ningún tarot o cartas del destino me han de poder descifrar en estos momentos como lo hizo cada capítulo, pero lo que nadie me había enseñado antes es el ordenar todo mi desorden interno, descifrarlo y aprender a tratar con el para poder lidear con futuros problemas, o como lo llama David, mis futuros elefantes. Así que empecemos.

Como todo análisis descriptivo de una empresa es necesario empezar por una introducción breve.   El dolor y la adversidad existen para que nos demos cuenta que estamos vivos y que tenemos que luchar y no estacionarnos en la comodidad. El objetivo general encontrado en el libro es que el hombre aprenda a reencuadrar todos los elementos de su vida para dar un giro en su historia, reconciliándose con su pasado y despidiéndose de él. La misión establecida es aprender a acomodar fichas y estrategias a utilizar, teniendo como visión, es decir a largo plazo, el poder generar nuevos hábitos para afrontar futuras crisis. Al leer este libro tenemos que adoptar la filosofía, tanto del autor como de las personas que muestran sus ejemplos de vida, de querer descubrir y terminar con nuestros problemas. Una de las principales objeciones a estos puntos base del sistema de David, así como el lo describe, es no tanto el tener miedo al cambio, sino a cambiar uno mismo. Así que la crisis que desencadena estos miedos, es una simple ausencia de paz que no logramos captar de modo consciente y logra desconectamos de nuestra esencia, es ahí donde el consumidor empieza a actuar por impulso y a perderse en el camino.

El símbolo de esta ingeniosa marca es representado por un gran animal, salvaje pero pasivo a la vez, depende de tu encuentro con él, te presento al elefante. Este ingenioso animal simboliza tus crisis y problemas, adversidades e incertidumbres que estorban en tu evolución. Pero incluso cada parte de este animal puede enseñarnos algo interesante, como por ejemplo sus ojos, entre mas grandes sean más dejamos a la imaginación la interpretación de la realidad, o el cuerpo que nos indica su impacto, debemos compararlo con otros elefantes pasados para ver su prioridad y medirlos correctamente. Las patas, si las 4, son las cadenas de problemas que sostienen firme a nuestro elefante y su trompa es la ayuda, las actividades que realizamos y se convierten estratégicas para la superación. Pero debemos tomar en cuenta que en el ciclo de vida de una persona afrontada por elefantes existen diversas confrontaciones; como aquellos que minimizan el impacto en su vida, los que reprimen su dolor, los que lo agrandan y solo se enfocan en su dimensión y no en la solución, los que se sientan a llorar o los que simplemente salen corriendo de él.

Nosotros como consumidores, si los lectores del libro, tenemos que aprender que el elefante no es lo más importante, sino la interpretación que le demos. Y te preguntaras, ¿Para qué quiero enfrentarlo? Pues la respuesta es simple, para empezar a ser responsables de nuestra propia existencia. El dialogo interno y nuestro instinto será nuestra guía para reaccionar de la manera correcta, que no siempre será la misma a comparación de los demás. Es ahí como la marca nos ayuda a definirnos como consumidores, dándonos las herramientas para autoconocernos y definir nuestras reacciones típicas ante los elefantes. Debemos dejar las tendencias a un lado y empezar a innovar métodos personalizados que nos ayuden a enfrentar al elefante que tenemos de frente, de manera única y personal.

Al tomar conciencia de que existe un elefante en tu ciclo, el siguiente paso es definir en que categoría se puede clasificar. Como los tipos de consumidores a los cuáles las marcas se enfrentan día a día, así tu elefante puede mostrarse como un fantasma, que aparece de vez en cuando recordando tus peores miedos, o puede ser un elefante viejo que solo en la etapa de declive de tu ciclo te dejará ver que existió, incluso puede ser un elefante ajeno que cargues con el todos tus días o peor aún un elefante imaginario que creas para no hacer en el aburrimiento. Algunas técnicas proyectivas que puedes usar para el análisis de tu elefante puede ser personificación[1] y el TAT[2]. Incluso algunas leyes físicas que viste en la primaria nos pueden ser útiles en estos momentos como la ley de atracción, en cuanto más te acerques a tus elefantes más contribuyes a que se alejen y viceversa, la ley de conservación de la materia, tus elefantes no se crean ni se destruyen solos ni fácilmente pero si se pueden irse transformando y adaptándose a tu vida, y como no, el sabio Einstein nos dice que toda lógica te lleva de A a B pero si dejas que la imaginación se entrometa te llevará por todos lados.

Entonces es aquí donde David nos hace a todos los consumidores un call to action, esas pequeñas reflexiones que nos van a llevar a la solución ideal. Enfocarse en el aquí y ahora, todo es justo y pasa por algo. Observar hacia adentro, las crisis nos frenan y es momento para detenernos interiormente y conectarnos de nuevo con nuestro ser, salir del camino para poder ver the whole picture. Saber que si no te mueves te mueven y hay veces en que fluir y ser flexibles al cambio nos llevará a ver las cosas de otra manera. Y lo último pero no menos importante, enserio lo digo, es recibir las enseñanzas que cada uno nos viene a dar porque aunque no lo sepamos en el momento por algo se presentaron. Entonces no olvides despedirte de cada uno de ellos, no tengas miedo a abrirle las puertas a nuevos pero recordando siempre que la estadía es temporal y al enseñanza permanente.

Parece como si Dios me hubiera escrito en las siguientes líneas a mitad del libro .

Entenderás que esto que esta pasando tiene un mensaje claro para tu vida y que no salió de la nada, sino con un fin en particular, y que hay que sortear para seguir adelante.” Yo ya reflexioné, interioricé y aprendí a tratar con mis elefantes del presente, sacar los del pasado y prepararme para los futuros. Y tu… ¿Te atreves a comenzar esta aventura y enfrentarte a tus propios elefantes?

[1] Personificación: Asignarle cualidades humanas a tu elefante.

[2] Test de apreciación temática es cuando se interpreta 1 o más representaciones e dibujo de una realidad.